Divulgador y analista de contenido NFL. Creador de Crónicas Lombardi.
Copied!
La semana pasada hablaba de Flacco y su aterrizaje para jugar en Lambeau , en aquel párrafo de El viejo y el mar, proponiendo como línea final: ” Ha traído a Bengals sentido común, lecturas sencillas y honestidad en el trabajo, con el talento demasiado rasgado por el tiempo, sin esperar milagros, pero con lo suficiente para poder sumar si el pez se pone a golpe de caña. “.
Una más que dudosa defensa de Steelers, un TJ Watt irregular en este comienzo de temporada, una secundaria que nunca pudo contra Chase y Higgins, y con todo ello el pez se puso a golpe de caña y el pescador pescó. Solo faltaba que a Steelers le faltase la defensa como al rey su corona. Para esto está Flacco, para no hacer imposibles, sino proponer como posible lo que está al alcance de un QB capaz de distinguir, en la turbidez, la claridad que exige la sencillez.
Trevor Lawrence: El menor de los problemas para Jaguars
Que Trevor no hizo un buen partido contra Rams es más que una evidencia, overthrows en rutas corner con el receptor separado, pases retrasados en rutas cortas como una drag a Hunter y otras acciones donde se le vio muy dubitativo, pero créanme cuando les digo que no fue el principal obstáculos para el progreso de estos Jaguars. Veo 3 problemas por encima de cualquier valoración de Lawrence.
Drops: 5 tuvieron en ese partido. En estos 7 partidos, de todos los receptores con al menos 27 recepciones, Brian Thomas es el número uno con un drop rate de 18.2%. Además la franquicia es la que mayor %Drops tiene con 8,68%, siendo Cleveland la siguiente con 7.53, a más de un punto de diferencia. Dato nada desdeñable.
Presiones permitidas por la OL: Según datos de PFF, el número de presiones recibidas por los Quarterbacks da a Trevor Lawrence como el Segundo QB que más recibe, solo superado por Justin Herbert de Chargers.
Las penalizaciones: Contra Rams recibe 13 penalizaciones aceptadas, para 119 yardas. Es el equipo con más penalizaciones aceptadas en esta semana 7 con 65. Así es imposible desarrollar un juego sostenible, sin quitar como digo, culpa alguna a Lawrence en otras facetas.
Ils ont débarqué!
En la Francia ocupada aquel 6 de junio de 1944, corría el grito: “Ils ont débarqué!”, “¡Han desembarcado!”, “They have landed!” para anunciar la llegada de los aliados a la zona de Normandía en aquel inicio del fin que representó el Día D. Algo así con profundo pánico, ataviado con recelos vecinos, sufre la AFC pero en sentido contrario; los Chiefs no llegan para salvar a nadie, llegan a la conquista del que se cree dueño de un predio cuya propiedad reclaman por asalto.
Y llegan con Rashee Rice y Xavier Worthy flanqueando a Patrick Mahomes, con un Kelce que parece revitalizado, y donde los que en ausencia de aquellos 2 escuderos, hacían el papel de principales, pasan a ser ahora útiles segundas espadas, que es el papel inicialmente previsto. Y los Chiefs han aguantado las embestidas sin sus dos principales receptores para llegar a finales de agosto en una posición mejor de lo que anunciaba su inicio de temporada. Su récord global: 4-3, 3-1 en Arrowhead, con todo su roster intacto, o casi, habiendo vencido a Lions, un contender, de forma solvente y dando una somera paliza a un rival divisional como Raiders que dejan en un 31-0, es una carta válida para tomárnoslos en serio. Pero lo trascendente, con toda su flota reclutada, son los 4 partidos que vienen, 2 en arrowhead y 2 fuera: vs. Commanders, @Bills, @Broncos y vs.Colts. Nada más y nada menos. Estos encuentros tenían que venir, pero para los de Kansas City, mejor hacerlo con todas las naves que en cuadro y sin tus 2 portaaviones.
El psicoanálisis de Denver
Antes de este partido el récord de un equipo NFL que no hubiera anotado en los 3 primeros cuartos y completase una mayor anotación en un 4º cuarto, pertenecía a los Atlanta Falcons de 1981 en Lambeau Field, un 13 de septiembre, cuando entrados en ese último cuarto el resultado era 0-17 favorable a la franquicia quesera, para llegar al final con un 31-17 para los de Atlanta. A aquellos Packers los entrenaba Bart Starr. Pero en Denver, Giants llegaba al último cuarto 19-0, anota 13 puntos más y pierde el partido, como si fuera digno de psicoanálisis Freudiano. No olvidemos el infame partido ofensivo reciente que Denver perpetró contra Jets, y en este partido venían avisados, y durante 3 cuartos volvió ese ataque absolutamente enrocado, atrancado y con muchos puntos negativos: protección inestable (Burns hizo estragos), sacks y presión que forzaron lecturas largas y checkdowns; ineficiencia en 1º/2º down que llevó a 3º y largo; penalidades que mataron series (DEN acabó con 12-127 en castigos); field position perdedor y cero jugadas explosivas sostenidas.
Todo cambió en el último cuarto, como si de un animal acorralado luchando por su vida, se tratase: cinco posesiones, cinco puntuaciones, con cambios claros: tempo más alto y menu de lecturas simples (RPO/quick + pase selectivo), más uso del QB en run/keeper y high-low al X (Sutton/Franklin) para convertir a Bo Nix en el primer jugador NFL con 2 TD de pase + 2 TD de carrera en un último cuarto. Hubo aficionados que abandonaron el Empower Field y se lo perdieron, nunca más lo volverán a hacer. Por la parte que toca a Giants, no debería suceder, críticas que se vertieron desde los propios jugadores condenando el último gran pase de Bo Nix por dejar caer 8 hombres en cobertura y dejar solo 3 a la presión. Problemas de gestión de final de partido tan habituales en la NFL y en los diferentes Staff. Daboll tiene cosas que trabajar si es que aún hay esperanza de su continuidad.
El cara de niño lo vuelve a hacer
Veía una fotografía de Maye, con esa cara de crío, cachorro queriendo salir al patio a jugar y en ese rostro se le dibujaba la expectativa, el ansia, el “yo quiero seguir jugando” con un Vrabel que lo frenaba. Sus ojos no engañaban a cualquiera que viese esa imagen.
El chico tiene la suerte y, además de todo su talento y dentro de la dureza de la NFL, un buen calendario; de hecho por varias plataformas se atribuía a Patriots como la Franquicia con un calendario menos fuerte. Me sorprende que siendo alguien con un buen pase en profundo, uno de los 2 mejores en porcentaje de completos y con un ADOT, media de profundidad de pase, de 8.0 yardas, top 15 de la NFL. Juega profundo y mantiene una tasa de completos extraordinario siendo top 10 de la NFL en big time throws. Es difícil de ver. Los Patriots tienen una joya en este chico, solo tienen que hacer dos cosas: protegerlo y rodearlo.
